Adriana's Blog

Mi hijo se la pasa metido en el celular

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Hoy quiero compartir un tema que considero bueno y malo en muchos aspectos: El poder de la tecnología.
Mientras que la tecnología es una excelente herramienta para negocios, para comunicarnos a grandes distancias, para conocer más del mundo, también puede ser quien divida familias.

Lamentablemente uno de los casos más comunes que atiendo es el de los padres que pierden relación con los hijos, porque los hijos se la pasan en el celular sin convivir, sin platicar, sin conectar con nadie con el pretexto de que la culpa la tiene “La Tecnología”

Así que les diré algo que es muy crudo: La realidad es que la tecnología nos da miedo nos intimida y por eso le hemos dado el poder y el control de la educación de nuestros hijos.
Por eso debemos aprender cómo funciona la tecnología, las redes sociales y entender que si ofrecen información muy buena pero también muy mala y lo peor es que nuestros hijos están aprendiendo inconscientemente patrones de comportamiento, personalidad, e identidad en todos esos videos de internet que con un solo clic están a la mano de nuestros hijos.

Nuestra responsabilidad como padres es educar a los hijos, ponerles atención, tomarlos en cuenta. En las reuniones familiares los adultos muchas veces ignoramos a los niños. Les compramos los jueguitos para compensar el amor y atención que a veces no les damos porque nos sentimos mal o porque queremos que nuestro hijo tenga lo último en tecnología o para competir con los hijos del compadre y otras veces para que nos quieran. Imagínate!!

Si esto te suena familiar, ¡aplícate pero ya!! La disciplina es otra forma de demostrarles amor. ¿Cómo? Sigue estos puntos:

• Establece límites, ponle horarios, lugares y momentos para jugar con sus teléfonos. Las reuniones familiares o la hora de la comida pon como regla que sea un momento familiar y platiquen de algo divertido, cuéntales anécdotas, hazlos participar, apaga televisión y resiste la tentación de que hasta tu mismo te la pases en el teléfono.
• Evita que tus hijos estén sin hacer nada, visita su mundo, entiéndelos, interésate en sus cosas, su música, la moda, sus amigos, etc.
• No juzgar. Tenemos que ser muy inteligentes y no criticar o castigar solo por hacerlo. Debemos usar toda la información que tenemos para atraerlos a nosotros, hacer actividades juntos, sobre todo aplaudirles sus triunfos.

Te invito a que reflexiones del ejemplo que le pones a tus hijos y te preguntes realmente porque tus hijos están más entretenidos con su teléfono o sus aparatos electrónicos, que pasar un tiempo familiar contigo. Así que a ponerse las pilas y a rescatar los valores familiares.

Adriana Gallardo

MexicoUSA