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Crecimiento Personal

La forma en la que hablas puede hacerte ganar o perder dinero

La forma en la que hablas puede hacerte ganar o perder dinero

Te voy a decir algo que a lo mejor no te va a gustar: puedes ser buenísimo en lo que haces y aun así ver cómo alguien menos preparado que tú se lleva la oportunidad. Y claro que da coraje. “Pero yo tengo más experiencia”, “yo sé más”, “yo estaba mejor preparado”. Puede ser. Pero la pregunta es: ¿supiste comunicarlo?

Porque de nada sirve tener una gran idea si nadie la entiende, querer un aumento si nunca lo pides o tener algo increíble que ofrecer si cuando te preguntan qué haces das tantas vueltas que nadie termina de entenderte. Saber hacer algo y saber comunicar su valor son dos cosas completamente diferentes.

Yo llegué a Estados Unidos sin hablar inglés y uno de mis grandes retos fue aprender a vender. Con el tiempo, esa capacidad de comunicar, conectar y negociar me ayudó a construir una compañía multimillonaria y a liderar equipos de cientos de personas.

¿Hablaba perfecto? ¡Claro que no! Pero entendí muy rápido algo que sigo creyendo hasta hoy: comunicar bien no significa utilizar palabras complicadas. Significa lograr que la persona que tienes enfrente entienda lo que quieres decir, confíe en ti y reconozca el valor de lo que tienes para ofrecer.

Deja de quitarle valor a tus palabras

“Perdón que te moleste…”, “tal vez estoy equivocada…”, “no sé si esto tenga sentido…”.

¿Te has escuchado hablar así? Muchas veces le quitamos fuerza a lo que vamos a decir antes de siquiera haberlo dicho.

Si tienes una idea, preséntala. Si necesitas algo, pídelo. Si conoces la respuesta, no hables como si estuvieras adivinando. Y si no sabes algo, tampoco pasa nada: “No lo sé, pero lo voy a averiguar”.

Hablar con seguridad no significa saberlo todo. Significa ser claro con lo que sabes y con lo que puedes aportar.

Aprende a pedir… y después aprende a callarte

Queremos un mejor salario, pero nunca pedimos una reunión. Queremos una oportunidad, pero esperamos que alguien piense en nosotros. Queremos cerrar una venta, pero nos da miedo pedir la decisión.

La gente no lee la mente. Si quieres algo, tienes que aprender a pedirlo. ¿Te pueden decir que no? ¡Claro! Pero si nunca preguntas, ya te dijiste que no tú solito.

Y después de pedirlo viene algo todavía más difícil: quedarte callado.

Esto lo aprendí vendiendo. Dices el precio y el cliente guarda silencio. Te pones nervioso y empiezas: “Bueno… también podría hacerte un descuento”.

¡Espérate! ¿Quién te pidió el descuento?

Acabas de negociar contigo mismo.

Y no pasa solamente vendiendo. Pides un aumento y enseguida dices: “Pero entiendo si ahorita no se puede”. Dilo y espera. Dale a la otra persona la oportunidad de responder antes de echar para atrás lo que acabas de pedir.

Hablar más no significa comunicar mejor

Todos conocemos a alguien que puede hablar diez minutos y al final seguimos preguntándonos: “Okay… ¿pero qué quería decir?”.

Sé claro. ¿Qué quieres? ¿Qué necesitas? ¿Qué estás ofreciendo? No siempre obtiene la oportunidad quien más sabe. Muchas veces la obtiene quien sabe comunicar mejor lo que puede aportar.

Y créeme, después de tantos años vendiendo, negociando, dirigiendo equipos y hablando frente a miles de personas, todavía hay conversaciones que me ponen nerviosa. La diferencia es que ahora no dejo que esos nervios decidan por mí. Hablo, pregunto, negocio, defiendo lo que pienso y, si me equivoco, aprendo y lo vuelvo a intentar.

Porque la seguridad no significa que un día dejas de sentir miedo. Significa que el miedo ya no habla por ti.

Así que la próxima vez que tengas una oportunidad enfrente, no pienses solamente en lo que sabes. Piensa en cómo vas a comunicarlo.

Una conversación puede ayudarte a conseguir un trabajo, negociar un mejor salario, cerrar una venta o lograr que alguien crea en tu idea.

Tu voz tiene valor. Aprende a usarla, porque la forma en la que hablas también puede hacerte ganar… o perder dinero.

Y si sabes que tienes mucho que decir, pero todavía te cuesta expresarlo con seguridad, este 12 de septiembre quiero ayudarte a cambiar eso. Acompáñame en mi Certificación de Hablar en Público, donde vamos a trabajar para que aprendas a comunicar tus ideas con claridad, seguridad y presencia.

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