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Bienestar y Prácticas

FINANZAS PERSONALES Y LIBERTAD FEMENINA

FINANZAS PERSONALES Y LIBERTAD FEMENINA

 La conversación que cada vez más mujeres están teniendo

Durante mucho tiempo, a la mayoría de las mujeres se nos enseñó a cuidar el dinero y a hacerlo rendir para que alcanzara durante la quincena; pero no necesariamente a entenderlo y mucho menos a multiplicarlo o usarlo como una herramienta que nos acerque a la libertad.

Eso lo cambia todo, porque la conversación sobre el dinero no solo afecta al bolsillo, afecta las decisiones que podemos o no tomar, e impacta en el futuro de cada persona. Tan solo en los Estados Unidos apenas un 22% de las mujeres confían en su capacidad para planificar inversiones, y en América Latina, de acuerdo con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) solo 33% de las mujeres de Brasil, Colombia, Perú y Ecuador toman decisiones financieras por su propia cuenta.

No es que la mujer no pueda con el dinero; el tema es que a muchas no se les enseñó a usarlo de manera estratégica.

No estamos hablando de capacidad, estamos hablando de formación, acceso y costumbre. La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) explica que la necesidad de atender la alfabetización financiera de las mujeres y niñas fue reconocida a nivel nacional e internacional como una vía para mejorar su empoderamiento financiero, sus oportunidades y su bienestar.

Porque, cuando te haces responsable de tus finanzas, todo cambia, te lo digo yo que logré el éxito siendo disciplinada, entendiendo el juego del dinero en los negocios y estableciendo objetivos claros que me ayudaron a trazar el camino hacia mi libertad financiera, y eso fue justamente lo que me ayudó a pasar de inmigrante indocumentada a ser la primera millonaria de mi familia.

El feminismo financiero no se creó de la noche a la mañana, no es un tema novedoso de 2025 o del 2026. Su raíz viene de una conversación más vieja sobre acceso al crédito, independencia económica y educación financiera. El Smithsonian menciona que, en EE.UU. antes de 1974 una mujer soltera casi siempre necesitaba un hombre que le firmara prestamos, y una mujer casada ni siquiera podía obtener tarjetas de crédito bajo su propio nombre. Este es un tema que cambió con la Equal Credit Opportunidty Act, que hizo ilegal la discriminación en préstamos por género o estado civil.

Pero esto no es suficiente para hacer un cambio, sencillamente porque cuando a lo largo de la historia te alejaron del crédito, de la inversión o de la toma de decisiones económicas, no basta con decir “Ahora ya puedes”. Las mujeres tienen que aprender a tomar el control de su dinero.

Hablar de dinero suele ser incómodo, pero ese silencio sale muy caro Tori Dunlap, autora de “Financial Feminist” lo dijo en una entrevista con El País, hablar de dinero es algo que la gente prefiere evitar, y es totalmente cierto, también considero que es verdad cuando comentó, en esta misma entrevista, que la vergüenza se alimenta de silencio, y hablar abiertamente de sueldos, dificultades y metas ayuda a identificar discriminación, negociar mejor y protegerse.

Por eso, cuando se trata de dinero, tenemos que convertirnos en las miedosas más valientes, porque si solo le damos la espalda al tema, solo estaremos cavando nuestra propia tumba financiera. Eso no significa convertir el dinero en obsesión, significa dejar de tratarlo como tema prohibido. Porque lo que no se habla no se mejora.

La libertad financiera no es lujo

El famoso periódico El Economista, explicó que cuando una mujer no tiene control sobre los ingresos del hogar, es común que posponga decisiones importantes o acepte condiciones nada buenas por temor a perder la poca “estabilidad económica” que supuestamente tiene.

Abrir una cuenta bancaria, ahorrar y buscar opciones de inversión son pasos importantes para fortalecer el patrimonio y salir de esos ciclos.

Y es que siempre que se habla de dinero se piensa que la educación financiera es para hacer más dinero, peso eso no es del todo cierto, la educación financiera no es solo para hacer más, también sirve para reducir dependencia.

Ideas falsas que frenan a muchas mujeres

No soy buena para el dinero

La Condusef explica que los roles de género han influido mucho en cómo hombres y mujeres gestionan su dinero, y que esas creencias siguen afectando decisiones de ahorro, gasto e inversión.

Con que administre bien, es suficiente

Administrar previene algunos problemas financieros, pero no construye patrimonio. Forbes España plantea que el feminismo financiero no se quede en “igualdad”, sino que impulsa a que más mujeres generen riqueza, entiendan flujo de caja, rentabilidad y márgenes, y traten su negocio como activo financiero.

Hablar de dinero es de mala educación

La entrevista de El País señala que, desde niñas, a muchas mujeres se les enseña que hablar de dinero es poco femenino o codicioso, mientras que a los hombres se les anima a verlo como símbolo de poder. El problema, es que cuando guardamos silencio no aprendemos del tema, no nos nutrimos y no podemos defender nuestros derechos.

Luego veo mis finanzas

Si no sabes cuánto ganas, cuánto gastas, qué debes y qué podrías invertir, alguien más toma decisiones por ti, la urgencia, la pareja, la deuda o el miedo.

“Para empezar un cambio debes estar harta de estar donde estás.”
Por eso, si estás cansada de llegar a penas con lo necesario a fin de quincena necesitas hacer un cambio con urgencia.

Un ejercicio sencillo para empezar a aprender de finanzas sin complicarte la vida

No necesitas convertirte en analista financiera para tomar el control de tu bolsillo, necesitas empezar a ver tu dinero con honestidad.

Haz este ejercicio para hacer conciencia de tu estado actual

  • ¿Cuánto entra de dinero cada mes?
  • ¿Cuánto sale cada mes (tus gastos)?
  • ¿Cuáles son las tres cosas en las que se te va la mayor cantidad de dinero?
  • ¿Tienes ahorro de emergencia?
  • ¿Tienes deudas?
  • ¿Cuáles te cuestan más?
  • ¿Estás invirtiendo o solo vives al día?

No se trata de obsesionarte con el dinero, sino de entenderlo. Porque el dinero impacta en las decisiones que tomas, los beneficios a los que tienes acceso y las oportunidades que puedes aprovechar.
No basta con trabajar duro, también tienes que aprender a decidir mejor con lo que ya ganas.

Las finanzas personales no son un tema complicado, son un tema que muchas evitaron y que hoy ya no pueden seguir ignorando. Siempre recuerda que solo tú eres la responsable de construir tu propio patrimonio.

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