En los negocios si no nadas te hundes
Existe un animal marino que se llama ascidia que nos enseña el peligro de la zona de confort. Este animal, cuando es joven, nada libre y usa su sistema nervioso para explorar y encontrar el lugar ideal donde vivir. Sin embargo, una vez que encuentra el sitio 'perfecto', se adhiere a él y como ya no necesita moverse devora su sistema nervioso, condenándose a permanecer inmóvil el resto de sus días.
En la naturaleza, lo que deja de pensar deja de avanzar, y en los negocios pasa exactamente lo mismo. El problema no es que tu negocio no trabaje, es que se acostumbra tanto a su forma de operar que deja de lado la búsqueda de la mejora continua y por ende la posibilidad de seguir expandiéndose de forma sistemática. Es decir, pierde su capacidad de moverse con visión y estrategia.
Muchos negocios no están mal; venden, operan, pagan nómina, siguen abiertos.
Pero dejan de crecer, es decir, alcanzan su “punto máximo” porque no son capaces de parar un segundo para preguntarse…
¿Esto que hago hoy me está acercando a donde quiero estar?
¿Estoy creciendo, estoy cubriendo con los gastos o apenas estoy sobreviviendo?
¿Qué áreas de mi negocio puedo optimizar?
¿Mi equipo entiende claramente qué es prioridad y qué no?
Cuando un negocio deja de cuestionarse, y empieza a operar en modo automático, deja de crecer y eventualmente muere. Aquí es donde entran los OKR.
Buscando tus objetivos y resultados clave
Para construir un negocio fuerte y estable, es importante detenerse un momento y estructurar tus OKR (Objetivos y Resultados Clave), de lo contrario, en el mejor escenario crecerás hasta un punto, te mantendrás por un tiempo, pero luego caerás y no sabrás ni por qué. Y es justo por esto que 5 de cada 10 negocios fracasan en los primeros 5 años de haber iniciado operaciones en Estados Unidos.
Los OKR son la metodología que separa al negocio que dice que quiere crecer de los que realmente crecen, porque solo los últimos saben qué quieren, cómo medirlo y cómo lograrlo. Por eso puedo decirte que, si tus operaciones no van en función de tus OKR estás tirando dinero, tiempo y la energía de tu equipo a la basura.
Y no lo digo por teoría, te lo digo por experiencia. Cuando inicié mi negocio en los Estados Unidos, hace ya más de 30 años, empecé con las manos vacías, no tenía contactos, dinero, no hablaba inglés, tenía una bodega, dos escritorios y cuentas que pagar que poco a poco se iban acumulando. La verdad es que no tenía mucho margen para equivocarme tantas veces. Tenía que enfocar mi energía, el poco dinero que me quedaba y mi tiempo en acciones que realmente me acercaran a donde quería llegar, “tener un negocio estable” y no menos importante, tenía que saber cómo medir si iba por el camino correcto. Porque en los negocios no existe el punto medio, o nadas o te hundes.
Qué son los OKR (Objetivos y Resultados Clave)
OKR significa Objetivos y Resultados Clave (Objectives & Key Results).
Donde el objetivo es el “qué”, la meta aspiracional, eso que quiero lograr en el negocio; no debe ser numérico, sino una frase motivadora que describa el futuro deseado del equipo, tiene que ser claro, conciso, orientado a la acción y lo más importante significativo para el equipo.
Los resultados clave, representan el cómo vas a medir que lo lograste. Estos sí son numéricos, tienen que ser medibles, realistas pero ambiciosos y generalmente se define de 2 a 5 de estos resultados por cada objetivo planteado, algunos ejemplos de esto pueden ser: Reducir el tiempo de entrega promedio a menos de 30 minutos o alcanzar los 50,000 pedidos mensuales.
Un objetivo que no tiene métricas claras es solo un capricho mal formulado.
Un OKR te obliga a decir, con toda la claridad posible “Esto es lo que quiero lograr y así sabré, sin mentirme, si lo logré o no”. Cuando eso queda claro, el negocio deja de girar en círculos.
Te comparto esta fórmula sencilla para crear OKR (sin confundir a tu equipo)
Aquí es donde la mayoría falla; no porque sea complicado, sino porque nadie les enseñó a pensar en resultados.
Usa esta estructura:
Objetivo (O): Quiero lograr __________ en los próximos __________.
Resultados Clave (KR): Sabré que voy bien si logro: __________ (número, porcentaje o métrica clara)
Un ejemplo similar a los que establecemos en Adriana’s Insurance es
Objetivo: Aumentar las ventas de forma rentable este trimestre.
Resultados Clave: Incrementar ingresos mensuales en un 20%
Aumentar la tasa de cierre del 30% al 45%
Reducir el costo por adquisición de cliente en un 15%
Esto nos ayuda a estructurar un punto de partida y un punto de llegada, y posteriormente vamos midiendo los resultados de forma periódica para identificar qué puntos podemos mejorar y así tener mayor seguridad de que lograremos nuestro objetivo.
La claridad no es opcional
La ascidia no muere cuando deja de moverse, simplemente deja de evolucionar; y eso es exactamente lo que les pasa a muchos negocios, siguen abiertos, siguen operando, pero ya no cuestionan sus métodos, ni sus áreas de oportunidad, y, por lo tanto, ya no avanzan con intención.
En los negocios, la zona de confort no es estabilidad, es una cuenta regresiva que tarde o temprano nos lleva al fracaso.
Por eso, cuando de negocios se trata no gana el que más trabaja; gana el que se atreve a parar, pensar y tomar decisiones con datos, no con corazonadas.
Y tú ¿Sigues evolucionando o te has quedado estancado con la manera en la que operar tu negocio?